lunes, 8 de marzo de 2010

Día internacional de la mujer




La mujer de Albahaca



Así se hace el paisaje:
Póngale cielo arriba, cielo por dos mitades.
Un rebaño de nubes, un árbol solitario, ponga una raya al medio,
pero lejos, muy lejos, y déjeme quedarme en soledad por mirarla.
Por ver atardecer, porque sí, para nada, por ver volver las tórtolas simples, crepusculares,
déjeme en esta orilla, donde miro hacia adentro
y donde me padece como un niño la sangre, déjeme ser la greda,
yo me conozco el aire, entre ser y no ser, me da por ser callada.
Un bulto de silencio donde el viento se queda demorado.
De piedra, detenido un instante, él siempre deja un poco de polvo compañero.
Un arenal de adioses, un bailarín cansado, a quien hace mil años llamamos remolinos.
Y hace girar, girando sobre un pie a la distancia.
Así se hace el paisaje, de mirar el origen, cielo arriba los ojos y debajo la sangre
Tengo si es por tener, los sagrados oficios, tengo de hacer el pan,
de amasarlo temprano, de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros.
Y dejarlo que crezca como un fruto en octubre lentamente,
a la sombra patriarcal de los árboles. Tengo si es por tener la leña del quebracho
que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
Tengo que cuando vienen los míos de la lluvia, tengo pan
y me suenan a trigo las enaguas. Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
mis hijos parpadean, ríen encandilados
hasta que traigo humeando una ollada de locro,
y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande y ahí entre sus voces laboriosas y lerdas
miro caer la luna en lentas rebanadas.
Entonces, si me acuerdo, al paso del recuerdo, me acuerdo de a pedazos,
me acuerdo y no me acuerdo, voy llenando los platos ausente del sonido,
como mirando atrás, como atrás del pañuelo, y mientras vuelco el frito de pimentón al rojo
siento que de repente se derrumba el olvido, ay...
Y una se pasa el año soñando con la albahaca.....
Pasa que nunca pasa, el año mujeriego, una anda de soltera
sin levantar los ojos, y aprende entre las viejas el tacto de los ciegos.
Una guarda en la oreja algunas picardías, picaduras de abejas
en cuento de velorio, siembra albahaca a orilla de la acequia sonora
hasta que el carnaval suelta todos los toros y más luego
el Pujllay fusila la tristeza y una no sabe nunca quien le ardió la pollera.
La cosa es que una tiene de azufre los sentidos, y ahí nomás de espaldotas cae a la primavera.
Es diablo el carnaval, sabe todas las mañas, pellizca en los fortines inocentes de harina,
le chaya al pobrerío tanta alegría simple, que el miércoles nomás todo queda ceniza.
Después, vienen los lloros, vuelve lo cotidiano y si hay suerte,
una tiene quien le ronde las casas, más rápido que pronto hay que parar el rancho,
porque viene el otoño cansando la vidala.
Todo para juntar los míos en la mesa y contar lo que tengo con los dedos del alma.
Fueron largas las lunas y los hijos crecieron y la muerte no pudo darnos vuelta la taba.
Esta es la hora linda, todo vuelve a su sitio,
transparente el recuerdo, se quiebra en las cucharas,
todo se me figura como rezar a solas,
y es como si comiéramos dentro de una campana.
Atrás la noche espera parada en los nogales.
Y un aroma de albahaca, pasa arriba en el viento.




Armando detaja Gómez

domingo, 28 de febrero de 2010

De ratones y hombres

-Los hombres como nosotros -empezó George- no tienen

familia. Ganan un poco de dinero y lo gastan. No tienen en el mundo

nadie a quien le importe un bledo lo que les ocurra...

-Pero nosotros no -gritó Lennie con felicidad-. Habla de

nosotros, ahora.

George permaneció callado un momento.

-Pero nosotros no -repitió.

-Porque...

-Porque yo te tengo a ti y...

-Y yo te tengo a ti. Nos tenemos el uno al otro, por eso, y hay

alguien a quien le importa un bledo lo que nos pase -exclamó Lennie

triunfalmente.

La escasa brisa del atardecer sopló sobre el claro y las hojas

susurraron y las pequeñas olas surcaron la verde laguna. Y los gritos

de los hombres resonaron nuevamente, esta vez mucho más cerca

que antes.

George se quitó el sombrero. Dijo, con voz quebrada:

-Quítate el sombrero, Lennie. Este aire es muy agradable.

Lennie se quitó obedientemente el sombrero y lo dejó en la

tierra, frente a sí. Más azul estaba ahora la sombra en el valle, y la

noche se acercaba velozmente. Llevado por el viento llegó a ellos el

sonido de pisadas en los matorrales.

-Explícame cómo vamos a vivir -suplicó Lennie.

George había estado escuchando los distantes sonidos. Al

momento siguió hablando apresuradamente.

-Mira al otro lado del río Lennie, y yo te lo explicaré de manera

que casi puedas ver lo que te cuento.

Lennie volvió la cabeza y miró a través de la laguna y hacia las

laderas de las montañas Gabilán, oscurecidas ya.

-Vamos a comprar un trozo de tierra -dijo George. Metió la

mano en un bolsillo lateral y sacó la Luger de Carlson; quitó de un

golpe el seguro, y luego mano y arma descansaron sobre la tierra

detrás de la espalda de Lennie. Miró la nuca de Lennie, en el sitio

donde se juntaban la columna vertebral y el cráneo.

sábado, 27 de febrero de 2010

Gracias


A todos aquellos que recordaron mi cumpleaños, un abrazo fraterno, los que no me recordaron, un abrazo fraterno, lo mismo para quienes no me tienen en cuenta, y quiero dejarle un abrazo a la mujer que refleja horizontes. Por otro lado dejenmé decirles que solo en las misteriosas ecuaciones de la amistad puede encontrarce la lógica o la razón, hoy sigo adelante gracias a ustedes, estedes son todas mis razones...

lunes, 22 de febrero de 2010

Recordando a Ariel Ramírez



En Ariel Ramírez se resumen las cualidades de un artista que, fiel a las raíces y valores culturales de su pueblo, conformó una trayectoria creativa que le permitió trascender el ámbito de su país de origen -nació en Santa Fe, ciudad del Litoral de la Argentina, el 4 de setiembre de 1921-, para convertirse en un pianista y compositor de notable reconocimiento universal.



Me gusta imaginar que la música no soporto verlo separado de Félix y de Mercedes, por eso los juntó



Alfonsina y el mar

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silencio llego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño
Que dolores viejos callo tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco mas
Déjame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve...
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido...

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

martes, 16 de febrero de 2010

La vida es bella



Cuando me coloco en una hamaca a pensar un poco, recuerdo que no soy el gran filosofo que soñé cuando niño y por poco mas soy el idiota que jamás quise ser, de niño amé tanto la vida como de grande y un día de otoño supe que la vida me amaba aun mas, me regalaba el verde de cada mañana al despertar y fresco olor a pueblo del interior, si si, del interior, el sol que se trepaba desde muy abajo, al que veía antes de ir al colegio, lugar donde empezaban a formarse mis ideas, las cuales en muchas ocasiones estaban en rebelión contra la filosofía de formación que pretendían los docentes, eso me llevó a ser presidente del centro de estudiantes por decisión de los votantes, mas del 75% del alumnado creía en mi poder de decisión y convicción.


Cada mediodía salía a mirar la estrella que ilumina, que se encontraba en lo mas alto del cielo, luego entraba al colegio nuevamente a atender las consultas de muchos alumnos, después de un año dejé mi cargo para volcarme por completo a no estudiar mas lo que los profesores no sabían. Me enamoré, pero no para siempre, me duro unos años, y eso fue antes de ser presidente, mientras fui presidente también estaba enamorado, y adivinen, tampoco fue para siempre. El tiempo me indico el momento para terminar de estudiar mi secundario y comenzar una larga carrera de aprendizaje universitario, eso sí, a distancia, no tolero a los universitarios que viven en la ciudad y hacen sus fiestas y hablan como grandes conocedores de todo, prefiero verlos lo menos posible, para mis 23 años se murió la esencia de mi segundo amor, con gran esfuerzo la tuve que olvidar, y me aleje de a poco, lo mejor de esto es que ella ahora tiene novio, un tipo excelente y además es muy feliz.


Esa es mi vida, hasta los 23, los detalles que faltan los prefiero olvidar, otros serán contados en otra ocasión, como las travesuras del colegio (cosa por la que soy muy recordado en el Instituto José Manuel Estrada de María Juana).


De mis 23 a mis 25 no hay mucho, pero desde mis 25 en adelante, se viene lo mejor, dirijo teatro, cosa que siempre me gusto, tengo dos bonitos grupos, con gente excelente, tengo un trabajo en el que viajo casi todos los días (y m encanta), estudio a distancia, hago radio, soy arbitro de futbol, y lo mas importante de todo, me olvide de creer que el tiempo no existe, lo olvidé cuando me enamoré por 3º vez y ahora solo me resta esperar, a que me dirá, a que el tiempo pase, quien sabe tal vez esta sea para toda la vida, o tal vez exista una 4º vez.

martes, 9 de febrero de 2010

Joaquín Sabina



Anoche estuve en Santa Fe, fui a ver a Sabina, en lo personal extraño mucho al Joaquín de los primeros años, pero sigue teniendo la magia de siempre, fue una noche muy especial, porque lo compartí con dos amigas, (una, AMIGA, con mayúsculas y la otra, mi Amix) era todo tan perfecto que temí tener que llorar, y así fue, cuando nombró a Mercedes Sosa, luego de recordar a Tomás Eloy Martínez, los recordó cantando “Con la Frente Marchita” se me vinieron a la mente nombre que guardo conmigo y que tampoco están ya, recordé a Deborah, Ariel y Julia. De ahí en mas todo fue alegría sin lágrimas, con aplausos y gritos, descubrí el volumen de voz de mi Amix (quien en teatro me dice que no puede cantar mas fuerte), vi a mis dos amigas ingerirse unos pebetes gigantes (los que luego les cayeron mal) y dormí durante todo el viaje de regreso. Me compre un sombrero, le queda mejor a Joaquín.

Con la frente marchita

Sentados en corro merendábamos, besos y porros
y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa.
Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel
y entre citas de Borges Evita bailaba con Freud,
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de plata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta
cuando el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
mándame una postal de San Telmo, adiós cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
monigotes de miga de pan, caballitos de lata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido esta noche han venido
te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar y me puse a gritar ¿donde estás?

Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte
ojalá que estuvieras conmigo en el río de la plata
Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La Fruta Perfecta



Cuando busques un árbol, pensado bien, fíjate con detenimiento cual vas a elegir, por ahí puede dar buena sombra, pero su fruto puede ser malo, una vez encontré un arbolito que daba una hermosa sombra, no tan grande pero me alcanzaba, además tenia un fruto único, de los mas ricos que probé en mi vida, era tan exquisito, lastima que, era difícil llegar a tomar una de sus frutas, tenia muchas espinas que la cubrían, me pinché dos veces, pero valió la pena, valió la pena.

lunes, 1 de febrero de 2010

Recordando a Tomás Eloy Martinez



Lugar común la muerte (1979) Colección de relatos Hace ya tiempo descubrí, no sin sorpresa, que los azares del periodismo me acercaban con persistencia al tema de la muerte. Hace 1965 supe, en Hiroshima y Nagasaki, que un hombre puede morir indefinidamente y que la muerte numerosa que al principio paració intolerable y que luego fue aceptada con indiferencia y hasta olvido. Así lo perdimos... Tomás Eloy Martínez.


No murio a los 75 años, los vivió.


sábado, 30 de enero de 2010

Yo y mi otro yo

Hoy es un día diferente, me desperté temprano y fui a trabajar, volví y fui a teatro, pido perdón a todos, mis ánimos no eran los mejores, así y todo trate de ser lo mas ameno posible.

No sea estúpido mi amigo, en la vida solo se encuentra un lugar para descansar de nuestros males, y estos no admiten otras personas.

Me volví a casa sin haberme cargado nada, últimamente salgo vacío de lo que siempre llenó mi vida.

No toda nuestra vida va a seguir igual, es necesario cambiar de gustos a veces, pero guarda algunas son solo caprichos.

Necesito un encuentro con mi otro yo y tratar de poner las cosas al día, una parte de mí, me dice que tengo que escuchar Sui Generis, la otra que tendría que probar con Pappo.

Siempre vamos a encontrar que tenemos dos polos opuestos, lo importante es no estar ni muy arriba ni muy abajo, solo hay que esperar y dejar pasar el tiempo, si idiota, que vos pienses que el tiempo no exista no quiere decir que no exista, es solo una opinión, y a veces puede ser válida otras no.

miércoles, 27 de enero de 2010

Que el amor es otra cosa


Lastima que ni vos ni yo lo entendemos de la misma forma, ahora si, no te molesto mas solo te dejo esta hermosa cancion:



Soy Tuyo
Andres Calamaro

Me gusta desarmarme arriba tuyo
me gusta demasiado ensuciarte
besar tu flor, inmediata, besarte atrás y adelante,

Me gusta tanto que me encante,
que quiero hasta la locura,
desarmarme en el vaivén de tu cintura,
y remar sobre tu espalda y naufragarte,

Soy tuyo, con mi mayor convicción,



soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

Soy tuyo, con mi mayor convicción,
soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

martes, 19 de enero de 2010

Otro día en soledad



Cuando los días deciden no pasar se quedan encerrados en se cuarto o sentado en la cocina de su casa escribiendo lo que mas les gusto de su día, o lo que mas le disgusta, o lo que mas le asentó o lo que mas le molestó, así son los días oscuros, pero no de lluvia, oscuros de vientos incesantes y de temporales calamitosos donde solo me mojan las letras que dejan sus marcas al caer sobre un papel que jamás leeré, que tendrán escritos los días en sus páginas de misterios, como será de compañero el lápiz que acompaña que tiene grabada sus manos en la madera que rodea los labios que emiten las letras que se graban en su cuaderno de misterios, fue antes, fue hace mucho cuando acunaba los ojos de los días que ya no están pero que aun siento tan cerca de mí, así son mis días, y siento que nos fuimos para siempre, ellos sin mi y yo con ellos…

lunes, 18 de enero de 2010

Recordando a Paco Urondo



Sobre el ejemplo de su padre



Hay una anécdota, que según Beatriz Urondo, define en ambos, en Paco y en ella misma, un camino de compromiso insoslayable, marcado por su propio padre y su sentido de justicia:
1945. Una mañana, el padre de Paco se levanta para ir a hacerse cargo de sus clases. El clima está raro. Llegan comentarios desde Buenos Aires que no auguran buenas nuevas para los que no sigan ciegamente al nuevo régimen que gobierna. Está desayunando, cuando ve venir por la ventana a un grupo de estudiantes y profesores con cara compungida. Les abre.
¡Ingeniero… ingeniero! Gritan desde afuera. Hay orden de cesantía general.
El gobierno intervino las Universidades Nacionales. Y dejó cesante a todos los profesores y autoridades que hasta entonces llevaban adelante la circunstancia universitaria de la época, incluido el padre de Paco, un vasco que en ese momento tiene 50 años y esa noticia es casi una puñalada. Junto con su familia, la Facultad (que colaboró a fundar) y la docencia, son su vida. Dentro del hogar Urondo se produce un colapso de proporciones astronómicas. Lorenzo, un tío materno de Paco, muy vinculado al empresariado y a las influencias políticas, se ofrece a tramitarle su reincorporación. Cosa que el ingeniero vasco no pide, pero sí su esposa. Sus hijos son jóvenes, observan en silencio, el silencio y la angustia de su padre ante su mundo roto. Pasa una semana de caos, hasta que, un mediodía, están almorzando en familia, cuando suena el teléfono. Es tío Lorenzo. La consiguió, ¡la consiguió!, le dice su mujer cuando le pasa el teléfono al ingeniero, que toma el auricular con aire grave, y escucha atentamente lo que el tío Lorenzo tiene para contarle.
Ya está la reincorporación tramitada. Escucha del otro lado de la línea.
Qué reincorporación, pregunta el ingeniero.
La tuya, le responde.
Escúcheme, Lorenzo, sólo voy a aceptar esa reincorporación, en el único caso de que toda la gente que fue dejada cesante conmigo, también sea reincorporada. Me parece lo más justo.
El silencio en el comedor fue un cuchillo en la garganta de cado uno. La madre miró a sus hijos, Beatriz y Paco, y después los tres miraron a su padre, que hablaba por el auricular, su mirada puesta en la ventana.
Urondo, qué le parece si acepta lo que nos ofrecen, y lo demás, después vemos. Dijo el tío Lorenzo.
Y el ingeniero, respiró hondo y dijo: Discúlpeme, si lo hice perder tiempo. No acepto. Nunca tuve bisagras en la columna vertebral.

sábado, 16 de enero de 2010

Libertad

Hoy la longitud de la onda es corta, simple y lisa, si queres ser libre te dejo ser libre, podes elejir lo que quieras, no te condiciono, pero recordá siempre que la libertad conlleva responsabilidad y la responsabilidad va de la mano con el compromiso, yo ya me comprometí

Gente Sola.

Hay gente en la cola
de todos los cines,
gente que llora, gente que ríe,
gente que sube y que baja de un coche,
gente en el rastro y en los ascensores,
gente en la guagua,
en el metro, en la lluvia,
en un árbol,
gente en la cuesta,
vestida, desnuda,
cantando,
gente con sombra, con dudas,
gente que añora y que ayuda,
gente que vive a la moda,
que viene y que va,
pero qué sola está.

Hay gente que sueña
que abraza a otra gente,
gente que reza y luego no entiende,
gente durmiendo en el borde del río,
gente en los parques, gente en los libros,
gente esperando en los bancos
de todas las plazas,
gente que muere en el borde
de cada palabra,
gente que cuenta las horas,
gente que siente que sobra,
gente que busca a otra gente
en la misma ciudad,
pero qué sola está.

Gente en el ruido y el humo
de todos los bares,
gente que en su corazón
multiplica los panes,
gente con ramos de flores,
gente borracha de amores,
gente que cava su fosa,
que no puede más,
pero qué sola está.

Gente con ramos de flores,
gente borracha de amores,
gente que cava su fosa,
que no puede más,
pero qué sola está.

Alguien que me ayude esta canción es de Pedro Guerra?

viernes, 15 de enero de 2010

Es la vida

Los dos amigos se conocieron de muy jónes, pasaron su años de primaria juntos y descubrieron con cierto desagrado que ambos estaban enamorados de la misma persona, pero crecieron juntos de todas formas, ninguno jamás estuvo de novio con esa chica. Su adolescencia fue de noviazgos que no lograron separarlos in un día, y de tardes de futbol y pileta en verano, cuando a uno lo echaban de la pileta el otro se iba tambien, sin protestar, si en un partido le sacaban tarjeta rojaa uno, el otro le pegaba al arbitro para ser expulsado tambien, crecieron, uno se fue a estudiar el otro no, siguieron siendo amigos, cuando el que se fue a estudiar termino volvió y su amigo de la vida ya no estaba, se olvidó mencionar que se habia ido a estudiar hacia ya un año, un verano se encontraron, salieron juntos de vacaciones, pasaron el mejor verano que jamás hubiesen soñado, comenzo el año se despidierno hasta el fin de semana que venia, nunca mas se volvieron a ver, uno es médico, el otro el mundo no sabe que es de él.