viernes, 26 de marzo de 2010

Como la revista, Para Ti



Por quien merece amor


Te molesta mi amor,
mi amor de juventud,
y mi amor es un arte en virtud.

Te molesta mi amor,
mi amor sin antifaz,
y mi amor es un arte de paz.

Mi amor es mi prenda encantada,
es mi extensa morada,
es mi espacio sin fin.

Mi amor no precisa fronteras;
como la primavera,
no prefiere jardín.

Mi amor no es amor de mercado,
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar.

Mi amor es todo cuanto tengo;
si lo niego o lo vendo,
¿para qué respirar?

Te molesta mi amor,
mi amor de humanidad,
y mi amor es un arte en su edad.

Te molesta mi amor,
mi amor de surtidor,
y mi amor es un arte mayor.

Mi amor no es amor de un sólo,
sino alma de todo
lo que urge sanar.

Mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar.

Mi amor, el más enamorado,
es del más olvidado
en su antiguo dolor.

Mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor.

Mi amor, este amor aguerrido,
es un sol encendido,
por quien merece amor.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Cada 24 de Marzo lo voy a recordar



CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH
A LA JUNTA MILITAR



1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.


2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.


3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.


4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10


5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.


Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.


Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.


Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.

lunes, 8 de marzo de 2010

Día internacional de la mujer




La mujer de Albahaca



Así se hace el paisaje:
Póngale cielo arriba, cielo por dos mitades.
Un rebaño de nubes, un árbol solitario, ponga una raya al medio,
pero lejos, muy lejos, y déjeme quedarme en soledad por mirarla.
Por ver atardecer, porque sí, para nada, por ver volver las tórtolas simples, crepusculares,
déjeme en esta orilla, donde miro hacia adentro
y donde me padece como un niño la sangre, déjeme ser la greda,
yo me conozco el aire, entre ser y no ser, me da por ser callada.
Un bulto de silencio donde el viento se queda demorado.
De piedra, detenido un instante, él siempre deja un poco de polvo compañero.
Un arenal de adioses, un bailarín cansado, a quien hace mil años llamamos remolinos.
Y hace girar, girando sobre un pie a la distancia.
Así se hace el paisaje, de mirar el origen, cielo arriba los ojos y debajo la sangre
Tengo si es por tener, los sagrados oficios, tengo de hacer el pan,
de amasarlo temprano, de taparlo a la hora que el sol trepa a los pájaros.
Y dejarlo que crezca como un fruto en octubre lentamente,
a la sombra patriarcal de los árboles. Tengo si es por tener la leña del quebracho
que me caldea el horno desde lo rojo al blanco.
Tengo que cuando vienen los míos de la lluvia, tengo pan
y me suenan a trigo las enaguas. Tengo que si lo pongo como un sol en la mesa
mis hijos parpadean, ríen encandilados
hasta que traigo humeando una ollada de locro,
y mi hombre parte el pan sobre su pecho grande y ahí entre sus voces laboriosas y lerdas
miro caer la luna en lentas rebanadas.
Entonces, si me acuerdo, al paso del recuerdo, me acuerdo de a pedazos,
me acuerdo y no me acuerdo, voy llenando los platos ausente del sonido,
como mirando atrás, como atrás del pañuelo, y mientras vuelco el frito de pimentón al rojo
siento que de repente se derrumba el olvido, ay...
Y una se pasa el año soñando con la albahaca.....
Pasa que nunca pasa, el año mujeriego, una anda de soltera
sin levantar los ojos, y aprende entre las viejas el tacto de los ciegos.
Una guarda en la oreja algunas picardías, picaduras de abejas
en cuento de velorio, siembra albahaca a orilla de la acequia sonora
hasta que el carnaval suelta todos los toros y más luego
el Pujllay fusila la tristeza y una no sabe nunca quien le ardió la pollera.
La cosa es que una tiene de azufre los sentidos, y ahí nomás de espaldotas cae a la primavera.
Es diablo el carnaval, sabe todas las mañas, pellizca en los fortines inocentes de harina,
le chaya al pobrerío tanta alegría simple, que el miércoles nomás todo queda ceniza.
Después, vienen los lloros, vuelve lo cotidiano y si hay suerte,
una tiene quien le ronde las casas, más rápido que pronto hay que parar el rancho,
porque viene el otoño cansando la vidala.
Todo para juntar los míos en la mesa y contar lo que tengo con los dedos del alma.
Fueron largas las lunas y los hijos crecieron y la muerte no pudo darnos vuelta la taba.
Esta es la hora linda, todo vuelve a su sitio,
transparente el recuerdo, se quiebra en las cucharas,
todo se me figura como rezar a solas,
y es como si comiéramos dentro de una campana.
Atrás la noche espera parada en los nogales.
Y un aroma de albahaca, pasa arriba en el viento.




Armando detaja Gómez

domingo, 28 de febrero de 2010

De ratones y hombres

-Los hombres como nosotros -empezó George- no tienen

familia. Ganan un poco de dinero y lo gastan. No tienen en el mundo

nadie a quien le importe un bledo lo que les ocurra...

-Pero nosotros no -gritó Lennie con felicidad-. Habla de

nosotros, ahora.

George permaneció callado un momento.

-Pero nosotros no -repitió.

-Porque...

-Porque yo te tengo a ti y...

-Y yo te tengo a ti. Nos tenemos el uno al otro, por eso, y hay

alguien a quien le importa un bledo lo que nos pase -exclamó Lennie

triunfalmente.

La escasa brisa del atardecer sopló sobre el claro y las hojas

susurraron y las pequeñas olas surcaron la verde laguna. Y los gritos

de los hombres resonaron nuevamente, esta vez mucho más cerca

que antes.

George se quitó el sombrero. Dijo, con voz quebrada:

-Quítate el sombrero, Lennie. Este aire es muy agradable.

Lennie se quitó obedientemente el sombrero y lo dejó en la

tierra, frente a sí. Más azul estaba ahora la sombra en el valle, y la

noche se acercaba velozmente. Llevado por el viento llegó a ellos el

sonido de pisadas en los matorrales.

-Explícame cómo vamos a vivir -suplicó Lennie.

George había estado escuchando los distantes sonidos. Al

momento siguió hablando apresuradamente.

-Mira al otro lado del río Lennie, y yo te lo explicaré de manera

que casi puedas ver lo que te cuento.

Lennie volvió la cabeza y miró a través de la laguna y hacia las

laderas de las montañas Gabilán, oscurecidas ya.

-Vamos a comprar un trozo de tierra -dijo George. Metió la

mano en un bolsillo lateral y sacó la Luger de Carlson; quitó de un

golpe el seguro, y luego mano y arma descansaron sobre la tierra

detrás de la espalda de Lennie. Miró la nuca de Lennie, en el sitio

donde se juntaban la columna vertebral y el cráneo.

sábado, 27 de febrero de 2010

Gracias


A todos aquellos que recordaron mi cumpleaños, un abrazo fraterno, los que no me recordaron, un abrazo fraterno, lo mismo para quienes no me tienen en cuenta, y quiero dejarle un abrazo a la mujer que refleja horizontes. Por otro lado dejenmé decirles que solo en las misteriosas ecuaciones de la amistad puede encontrarce la lógica o la razón, hoy sigo adelante gracias a ustedes, estedes son todas mis razones...

lunes, 22 de febrero de 2010

Recordando a Ariel Ramírez



En Ariel Ramírez se resumen las cualidades de un artista que, fiel a las raíces y valores culturales de su pueblo, conformó una trayectoria creativa que le permitió trascender el ámbito de su país de origen -nació en Santa Fe, ciudad del Litoral de la Argentina, el 4 de setiembre de 1921-, para convertirse en un pianista y compositor de notable reconocimiento universal.



Me gusta imaginar que la música no soporto verlo separado de Félix y de Mercedes, por eso los juntó



Alfonsina y el mar

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silencio llego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño
Que dolores viejos callo tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco mas
Déjame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve...
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido...

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

martes, 16 de febrero de 2010

La vida es bella



Cuando me coloco en una hamaca a pensar un poco, recuerdo que no soy el gran filosofo que soñé cuando niño y por poco mas soy el idiota que jamás quise ser, de niño amé tanto la vida como de grande y un día de otoño supe que la vida me amaba aun mas, me regalaba el verde de cada mañana al despertar y fresco olor a pueblo del interior, si si, del interior, el sol que se trepaba desde muy abajo, al que veía antes de ir al colegio, lugar donde empezaban a formarse mis ideas, las cuales en muchas ocasiones estaban en rebelión contra la filosofía de formación que pretendían los docentes, eso me llevó a ser presidente del centro de estudiantes por decisión de los votantes, mas del 75% del alumnado creía en mi poder de decisión y convicción.


Cada mediodía salía a mirar la estrella que ilumina, que se encontraba en lo mas alto del cielo, luego entraba al colegio nuevamente a atender las consultas de muchos alumnos, después de un año dejé mi cargo para volcarme por completo a no estudiar mas lo que los profesores no sabían. Me enamoré, pero no para siempre, me duro unos años, y eso fue antes de ser presidente, mientras fui presidente también estaba enamorado, y adivinen, tampoco fue para siempre. El tiempo me indico el momento para terminar de estudiar mi secundario y comenzar una larga carrera de aprendizaje universitario, eso sí, a distancia, no tolero a los universitarios que viven en la ciudad y hacen sus fiestas y hablan como grandes conocedores de todo, prefiero verlos lo menos posible, para mis 23 años se murió la esencia de mi segundo amor, con gran esfuerzo la tuve que olvidar, y me aleje de a poco, lo mejor de esto es que ella ahora tiene novio, un tipo excelente y además es muy feliz.


Esa es mi vida, hasta los 23, los detalles que faltan los prefiero olvidar, otros serán contados en otra ocasión, como las travesuras del colegio (cosa por la que soy muy recordado en el Instituto José Manuel Estrada de María Juana).


De mis 23 a mis 25 no hay mucho, pero desde mis 25 en adelante, se viene lo mejor, dirijo teatro, cosa que siempre me gusto, tengo dos bonitos grupos, con gente excelente, tengo un trabajo en el que viajo casi todos los días (y m encanta), estudio a distancia, hago radio, soy arbitro de futbol, y lo mas importante de todo, me olvide de creer que el tiempo no existe, lo olvidé cuando me enamoré por 3º vez y ahora solo me resta esperar, a que me dirá, a que el tiempo pase, quien sabe tal vez esta sea para toda la vida, o tal vez exista una 4º vez.

martes, 9 de febrero de 2010

Joaquín Sabina



Anoche estuve en Santa Fe, fui a ver a Sabina, en lo personal extraño mucho al Joaquín de los primeros años, pero sigue teniendo la magia de siempre, fue una noche muy especial, porque lo compartí con dos amigas, (una, AMIGA, con mayúsculas y la otra, mi Amix) era todo tan perfecto que temí tener que llorar, y así fue, cuando nombró a Mercedes Sosa, luego de recordar a Tomás Eloy Martínez, los recordó cantando “Con la Frente Marchita” se me vinieron a la mente nombre que guardo conmigo y que tampoco están ya, recordé a Deborah, Ariel y Julia. De ahí en mas todo fue alegría sin lágrimas, con aplausos y gritos, descubrí el volumen de voz de mi Amix (quien en teatro me dice que no puede cantar mas fuerte), vi a mis dos amigas ingerirse unos pebetes gigantes (los que luego les cayeron mal) y dormí durante todo el viaje de regreso. Me compre un sombrero, le queda mejor a Joaquín.

Con la frente marchita

Sentados en corro merendábamos, besos y porros
y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa.
Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel
y entre citas de Borges Evita bailaba con Freud,
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de plata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta
cuando el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
mándame una postal de San Telmo, adiós cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
monigotes de miga de pan, caballitos de lata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido esta noche han venido
te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar y me puse a gritar ¿donde estás?

Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte
ojalá que estuvieras conmigo en el río de la plata
Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La Fruta Perfecta



Cuando busques un árbol, pensado bien, fíjate con detenimiento cual vas a elegir, por ahí puede dar buena sombra, pero su fruto puede ser malo, una vez encontré un arbolito que daba una hermosa sombra, no tan grande pero me alcanzaba, además tenia un fruto único, de los mas ricos que probé en mi vida, era tan exquisito, lastima que, era difícil llegar a tomar una de sus frutas, tenia muchas espinas que la cubrían, me pinché dos veces, pero valió la pena, valió la pena.

lunes, 1 de febrero de 2010

Recordando a Tomás Eloy Martinez



Lugar común la muerte (1979) Colección de relatos Hace ya tiempo descubrí, no sin sorpresa, que los azares del periodismo me acercaban con persistencia al tema de la muerte. Hace 1965 supe, en Hiroshima y Nagasaki, que un hombre puede morir indefinidamente y que la muerte numerosa que al principio paració intolerable y que luego fue aceptada con indiferencia y hasta olvido. Así lo perdimos... Tomás Eloy Martínez.


No murio a los 75 años, los vivió.


sábado, 30 de enero de 2010

Yo y mi otro yo

Hoy es un día diferente, me desperté temprano y fui a trabajar, volví y fui a teatro, pido perdón a todos, mis ánimos no eran los mejores, así y todo trate de ser lo mas ameno posible.

No sea estúpido mi amigo, en la vida solo se encuentra un lugar para descansar de nuestros males, y estos no admiten otras personas.

Me volví a casa sin haberme cargado nada, últimamente salgo vacío de lo que siempre llenó mi vida.

No toda nuestra vida va a seguir igual, es necesario cambiar de gustos a veces, pero guarda algunas son solo caprichos.

Necesito un encuentro con mi otro yo y tratar de poner las cosas al día, una parte de mí, me dice que tengo que escuchar Sui Generis, la otra que tendría que probar con Pappo.

Siempre vamos a encontrar que tenemos dos polos opuestos, lo importante es no estar ni muy arriba ni muy abajo, solo hay que esperar y dejar pasar el tiempo, si idiota, que vos pienses que el tiempo no exista no quiere decir que no exista, es solo una opinión, y a veces puede ser válida otras no.

miércoles, 27 de enero de 2010

Que el amor es otra cosa


Lastima que ni vos ni yo lo entendemos de la misma forma, ahora si, no te molesto mas solo te dejo esta hermosa cancion:



Soy Tuyo
Andres Calamaro

Me gusta desarmarme arriba tuyo
me gusta demasiado ensuciarte
besar tu flor, inmediata, besarte atrás y adelante,

Me gusta tanto que me encante,
que quiero hasta la locura,
desarmarme en el vaivén de tu cintura,
y remar sobre tu espalda y naufragarte,

Soy tuyo, con mi mayor convicción,



soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

Soy tuyo, con mi mayor convicción,
soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

martes, 19 de enero de 2010

Otro día en soledad



Cuando los días deciden no pasar se quedan encerrados en se cuarto o sentado en la cocina de su casa escribiendo lo que mas les gusto de su día, o lo que mas le disgusta, o lo que mas le asentó o lo que mas le molestó, así son los días oscuros, pero no de lluvia, oscuros de vientos incesantes y de temporales calamitosos donde solo me mojan las letras que dejan sus marcas al caer sobre un papel que jamás leeré, que tendrán escritos los días en sus páginas de misterios, como será de compañero el lápiz que acompaña que tiene grabada sus manos en la madera que rodea los labios que emiten las letras que se graban en su cuaderno de misterios, fue antes, fue hace mucho cuando acunaba los ojos de los días que ya no están pero que aun siento tan cerca de mí, así son mis días, y siento que nos fuimos para siempre, ellos sin mi y yo con ellos…

lunes, 18 de enero de 2010

Recordando a Paco Urondo



Sobre el ejemplo de su padre



Hay una anécdota, que según Beatriz Urondo, define en ambos, en Paco y en ella misma, un camino de compromiso insoslayable, marcado por su propio padre y su sentido de justicia:
1945. Una mañana, el padre de Paco se levanta para ir a hacerse cargo de sus clases. El clima está raro. Llegan comentarios desde Buenos Aires que no auguran buenas nuevas para los que no sigan ciegamente al nuevo régimen que gobierna. Está desayunando, cuando ve venir por la ventana a un grupo de estudiantes y profesores con cara compungida. Les abre.
¡Ingeniero… ingeniero! Gritan desde afuera. Hay orden de cesantía general.
El gobierno intervino las Universidades Nacionales. Y dejó cesante a todos los profesores y autoridades que hasta entonces llevaban adelante la circunstancia universitaria de la época, incluido el padre de Paco, un vasco que en ese momento tiene 50 años y esa noticia es casi una puñalada. Junto con su familia, la Facultad (que colaboró a fundar) y la docencia, son su vida. Dentro del hogar Urondo se produce un colapso de proporciones astronómicas. Lorenzo, un tío materno de Paco, muy vinculado al empresariado y a las influencias políticas, se ofrece a tramitarle su reincorporación. Cosa que el ingeniero vasco no pide, pero sí su esposa. Sus hijos son jóvenes, observan en silencio, el silencio y la angustia de su padre ante su mundo roto. Pasa una semana de caos, hasta que, un mediodía, están almorzando en familia, cuando suena el teléfono. Es tío Lorenzo. La consiguió, ¡la consiguió!, le dice su mujer cuando le pasa el teléfono al ingeniero, que toma el auricular con aire grave, y escucha atentamente lo que el tío Lorenzo tiene para contarle.
Ya está la reincorporación tramitada. Escucha del otro lado de la línea.
Qué reincorporación, pregunta el ingeniero.
La tuya, le responde.
Escúcheme, Lorenzo, sólo voy a aceptar esa reincorporación, en el único caso de que toda la gente que fue dejada cesante conmigo, también sea reincorporada. Me parece lo más justo.
El silencio en el comedor fue un cuchillo en la garganta de cado uno. La madre miró a sus hijos, Beatriz y Paco, y después los tres miraron a su padre, que hablaba por el auricular, su mirada puesta en la ventana.
Urondo, qué le parece si acepta lo que nos ofrecen, y lo demás, después vemos. Dijo el tío Lorenzo.
Y el ingeniero, respiró hondo y dijo: Discúlpeme, si lo hice perder tiempo. No acepto. Nunca tuve bisagras en la columna vertebral.