lunes, 22 de febrero de 2010

Recordando a Ariel Ramírez



En Ariel Ramírez se resumen las cualidades de un artista que, fiel a las raíces y valores culturales de su pueblo, conformó una trayectoria creativa que le permitió trascender el ámbito de su país de origen -nació en Santa Fe, ciudad del Litoral de la Argentina, el 4 de setiembre de 1921-, para convertirse en un pianista y compositor de notable reconocimiento universal.



Me gusta imaginar que la música no soporto verlo separado de Félix y de Mercedes, por eso los juntó



Alfonsina y el mar

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silencio llego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño
Que dolores viejos callo tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La canción que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforescentes caballos marinos harán
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bájame la lámpara un poco mas
Déjame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve...
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido...

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia allá como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar...

martes, 16 de febrero de 2010

La vida es bella



Cuando me coloco en una hamaca a pensar un poco, recuerdo que no soy el gran filosofo que soñé cuando niño y por poco mas soy el idiota que jamás quise ser, de niño amé tanto la vida como de grande y un día de otoño supe que la vida me amaba aun mas, me regalaba el verde de cada mañana al despertar y fresco olor a pueblo del interior, si si, del interior, el sol que se trepaba desde muy abajo, al que veía antes de ir al colegio, lugar donde empezaban a formarse mis ideas, las cuales en muchas ocasiones estaban en rebelión contra la filosofía de formación que pretendían los docentes, eso me llevó a ser presidente del centro de estudiantes por decisión de los votantes, mas del 75% del alumnado creía en mi poder de decisión y convicción.


Cada mediodía salía a mirar la estrella que ilumina, que se encontraba en lo mas alto del cielo, luego entraba al colegio nuevamente a atender las consultas de muchos alumnos, después de un año dejé mi cargo para volcarme por completo a no estudiar mas lo que los profesores no sabían. Me enamoré, pero no para siempre, me duro unos años, y eso fue antes de ser presidente, mientras fui presidente también estaba enamorado, y adivinen, tampoco fue para siempre. El tiempo me indico el momento para terminar de estudiar mi secundario y comenzar una larga carrera de aprendizaje universitario, eso sí, a distancia, no tolero a los universitarios que viven en la ciudad y hacen sus fiestas y hablan como grandes conocedores de todo, prefiero verlos lo menos posible, para mis 23 años se murió la esencia de mi segundo amor, con gran esfuerzo la tuve que olvidar, y me aleje de a poco, lo mejor de esto es que ella ahora tiene novio, un tipo excelente y además es muy feliz.


Esa es mi vida, hasta los 23, los detalles que faltan los prefiero olvidar, otros serán contados en otra ocasión, como las travesuras del colegio (cosa por la que soy muy recordado en el Instituto José Manuel Estrada de María Juana).


De mis 23 a mis 25 no hay mucho, pero desde mis 25 en adelante, se viene lo mejor, dirijo teatro, cosa que siempre me gusto, tengo dos bonitos grupos, con gente excelente, tengo un trabajo en el que viajo casi todos los días (y m encanta), estudio a distancia, hago radio, soy arbitro de futbol, y lo mas importante de todo, me olvide de creer que el tiempo no existe, lo olvidé cuando me enamoré por 3º vez y ahora solo me resta esperar, a que me dirá, a que el tiempo pase, quien sabe tal vez esta sea para toda la vida, o tal vez exista una 4º vez.

martes, 9 de febrero de 2010

Joaquín Sabina



Anoche estuve en Santa Fe, fui a ver a Sabina, en lo personal extraño mucho al Joaquín de los primeros años, pero sigue teniendo la magia de siempre, fue una noche muy especial, porque lo compartí con dos amigas, (una, AMIGA, con mayúsculas y la otra, mi Amix) era todo tan perfecto que temí tener que llorar, y así fue, cuando nombró a Mercedes Sosa, luego de recordar a Tomás Eloy Martínez, los recordó cantando “Con la Frente Marchita” se me vinieron a la mente nombre que guardo conmigo y que tampoco están ya, recordé a Deborah, Ariel y Julia. De ahí en mas todo fue alegría sin lágrimas, con aplausos y gritos, descubrí el volumen de voz de mi Amix (quien en teatro me dice que no puede cantar mas fuerte), vi a mis dos amigas ingerirse unos pebetes gigantes (los que luego les cayeron mal) y dormí durante todo el viaje de regreso. Me compre un sombrero, le queda mejor a Joaquín.

Con la frente marchita

Sentados en corro merendábamos, besos y porros
y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa.
Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel
y entre citas de Borges Evita bailaba con Freud,
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de plata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta
cuando el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
mándame una postal de San Telmo, adiós cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren.

Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
monigotes de miga de pan, caballitos de lata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata.

Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido esta noche han venido
te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar y me puse a gritar ¿donde estás?

Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte
ojalá que estuvieras conmigo en el río de la plata
Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La Fruta Perfecta



Cuando busques un árbol, pensado bien, fíjate con detenimiento cual vas a elegir, por ahí puede dar buena sombra, pero su fruto puede ser malo, una vez encontré un arbolito que daba una hermosa sombra, no tan grande pero me alcanzaba, además tenia un fruto único, de los mas ricos que probé en mi vida, era tan exquisito, lastima que, era difícil llegar a tomar una de sus frutas, tenia muchas espinas que la cubrían, me pinché dos veces, pero valió la pena, valió la pena.

lunes, 1 de febrero de 2010

Recordando a Tomás Eloy Martinez



Lugar común la muerte (1979) Colección de relatos Hace ya tiempo descubrí, no sin sorpresa, que los azares del periodismo me acercaban con persistencia al tema de la muerte. Hace 1965 supe, en Hiroshima y Nagasaki, que un hombre puede morir indefinidamente y que la muerte numerosa que al principio paració intolerable y que luego fue aceptada con indiferencia y hasta olvido. Así lo perdimos... Tomás Eloy Martínez.


No murio a los 75 años, los vivió.


sábado, 30 de enero de 2010

Yo y mi otro yo

Hoy es un día diferente, me desperté temprano y fui a trabajar, volví y fui a teatro, pido perdón a todos, mis ánimos no eran los mejores, así y todo trate de ser lo mas ameno posible.

No sea estúpido mi amigo, en la vida solo se encuentra un lugar para descansar de nuestros males, y estos no admiten otras personas.

Me volví a casa sin haberme cargado nada, últimamente salgo vacío de lo que siempre llenó mi vida.

No toda nuestra vida va a seguir igual, es necesario cambiar de gustos a veces, pero guarda algunas son solo caprichos.

Necesito un encuentro con mi otro yo y tratar de poner las cosas al día, una parte de mí, me dice que tengo que escuchar Sui Generis, la otra que tendría que probar con Pappo.

Siempre vamos a encontrar que tenemos dos polos opuestos, lo importante es no estar ni muy arriba ni muy abajo, solo hay que esperar y dejar pasar el tiempo, si idiota, que vos pienses que el tiempo no exista no quiere decir que no exista, es solo una opinión, y a veces puede ser válida otras no.

miércoles, 27 de enero de 2010

Que el amor es otra cosa


Lastima que ni vos ni yo lo entendemos de la misma forma, ahora si, no te molesto mas solo te dejo esta hermosa cancion:



Soy Tuyo
Andres Calamaro

Me gusta desarmarme arriba tuyo
me gusta demasiado ensuciarte
besar tu flor, inmediata, besarte atrás y adelante,

Me gusta tanto que me encante,
que quiero hasta la locura,
desarmarme en el vaivén de tu cintura,
y remar sobre tu espalda y naufragarte,

Soy tuyo, con mi mayor convicción,



soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

Soy tuyo, con mi mayor convicción,
soy tuyo con toda la fuerza de mi corazón,
que es tuyo, y como cada pensamiento mío,
es tuyo , soy tuyo.

martes, 19 de enero de 2010

Otro día en soledad



Cuando los días deciden no pasar se quedan encerrados en se cuarto o sentado en la cocina de su casa escribiendo lo que mas les gusto de su día, o lo que mas le disgusta, o lo que mas le asentó o lo que mas le molestó, así son los días oscuros, pero no de lluvia, oscuros de vientos incesantes y de temporales calamitosos donde solo me mojan las letras que dejan sus marcas al caer sobre un papel que jamás leeré, que tendrán escritos los días en sus páginas de misterios, como será de compañero el lápiz que acompaña que tiene grabada sus manos en la madera que rodea los labios que emiten las letras que se graban en su cuaderno de misterios, fue antes, fue hace mucho cuando acunaba los ojos de los días que ya no están pero que aun siento tan cerca de mí, así son mis días, y siento que nos fuimos para siempre, ellos sin mi y yo con ellos…

lunes, 18 de enero de 2010

Recordando a Paco Urondo



Sobre el ejemplo de su padre



Hay una anécdota, que según Beatriz Urondo, define en ambos, en Paco y en ella misma, un camino de compromiso insoslayable, marcado por su propio padre y su sentido de justicia:
1945. Una mañana, el padre de Paco se levanta para ir a hacerse cargo de sus clases. El clima está raro. Llegan comentarios desde Buenos Aires que no auguran buenas nuevas para los que no sigan ciegamente al nuevo régimen que gobierna. Está desayunando, cuando ve venir por la ventana a un grupo de estudiantes y profesores con cara compungida. Les abre.
¡Ingeniero… ingeniero! Gritan desde afuera. Hay orden de cesantía general.
El gobierno intervino las Universidades Nacionales. Y dejó cesante a todos los profesores y autoridades que hasta entonces llevaban adelante la circunstancia universitaria de la época, incluido el padre de Paco, un vasco que en ese momento tiene 50 años y esa noticia es casi una puñalada. Junto con su familia, la Facultad (que colaboró a fundar) y la docencia, son su vida. Dentro del hogar Urondo se produce un colapso de proporciones astronómicas. Lorenzo, un tío materno de Paco, muy vinculado al empresariado y a las influencias políticas, se ofrece a tramitarle su reincorporación. Cosa que el ingeniero vasco no pide, pero sí su esposa. Sus hijos son jóvenes, observan en silencio, el silencio y la angustia de su padre ante su mundo roto. Pasa una semana de caos, hasta que, un mediodía, están almorzando en familia, cuando suena el teléfono. Es tío Lorenzo. La consiguió, ¡la consiguió!, le dice su mujer cuando le pasa el teléfono al ingeniero, que toma el auricular con aire grave, y escucha atentamente lo que el tío Lorenzo tiene para contarle.
Ya está la reincorporación tramitada. Escucha del otro lado de la línea.
Qué reincorporación, pregunta el ingeniero.
La tuya, le responde.
Escúcheme, Lorenzo, sólo voy a aceptar esa reincorporación, en el único caso de que toda la gente que fue dejada cesante conmigo, también sea reincorporada. Me parece lo más justo.
El silencio en el comedor fue un cuchillo en la garganta de cado uno. La madre miró a sus hijos, Beatriz y Paco, y después los tres miraron a su padre, que hablaba por el auricular, su mirada puesta en la ventana.
Urondo, qué le parece si acepta lo que nos ofrecen, y lo demás, después vemos. Dijo el tío Lorenzo.
Y el ingeniero, respiró hondo y dijo: Discúlpeme, si lo hice perder tiempo. No acepto. Nunca tuve bisagras en la columna vertebral.

sábado, 16 de enero de 2010

Libertad

Hoy la longitud de la onda es corta, simple y lisa, si queres ser libre te dejo ser libre, podes elejir lo que quieras, no te condiciono, pero recordá siempre que la libertad conlleva responsabilidad y la responsabilidad va de la mano con el compromiso, yo ya me comprometí

Gente Sola.

Hay gente en la cola
de todos los cines,
gente que llora, gente que ríe,
gente que sube y que baja de un coche,
gente en el rastro y en los ascensores,
gente en la guagua,
en el metro, en la lluvia,
en un árbol,
gente en la cuesta,
vestida, desnuda,
cantando,
gente con sombra, con dudas,
gente que añora y que ayuda,
gente que vive a la moda,
que viene y que va,
pero qué sola está.

Hay gente que sueña
que abraza a otra gente,
gente que reza y luego no entiende,
gente durmiendo en el borde del río,
gente en los parques, gente en los libros,
gente esperando en los bancos
de todas las plazas,
gente que muere en el borde
de cada palabra,
gente que cuenta las horas,
gente que siente que sobra,
gente que busca a otra gente
en la misma ciudad,
pero qué sola está.

Gente en el ruido y el humo
de todos los bares,
gente que en su corazón
multiplica los panes,
gente con ramos de flores,
gente borracha de amores,
gente que cava su fosa,
que no puede más,
pero qué sola está.

Gente con ramos de flores,
gente borracha de amores,
gente que cava su fosa,
que no puede más,
pero qué sola está.

Alguien que me ayude esta canción es de Pedro Guerra?

viernes, 15 de enero de 2010

Es la vida

Los dos amigos se conocieron de muy jónes, pasaron su años de primaria juntos y descubrieron con cierto desagrado que ambos estaban enamorados de la misma persona, pero crecieron juntos de todas formas, ninguno jamás estuvo de novio con esa chica. Su adolescencia fue de noviazgos que no lograron separarlos in un día, y de tardes de futbol y pileta en verano, cuando a uno lo echaban de la pileta el otro se iba tambien, sin protestar, si en un partido le sacaban tarjeta rojaa uno, el otro le pegaba al arbitro para ser expulsado tambien, crecieron, uno se fue a estudiar el otro no, siguieron siendo amigos, cuando el que se fue a estudiar termino volvió y su amigo de la vida ya no estaba, se olvidó mencionar que se habia ido a estudiar hacia ya un año, un verano se encontraron, salieron juntos de vacaciones, pasaron el mejor verano que jamás hubiesen soñado, comenzo el año se despidierno hasta el fin de semana que venia, nunca mas se volvieron a ver, uno es médico, el otro el mundo no sabe que es de él.

martes, 12 de enero de 2010

Salvame las papas


Soy la libertad que busca su fortaleza en los demas, y tengo mi historia de vida tan trillada que es dificil sembrar otra cosa que no sea lo mismo que sembré ayer, pero hoy quiero cambiar y sembrar papas, le voy a hacer caso a una amiga, basta de plantar una fragil lechuga, espero no perder amigos, porque voy a hacer lo que me plantearon una vez "si estas dispuesto a que tus amigos cambien no es necesario cambiar de amigos" solo que el que busca un cambio soy yo. Es hora que me toque llorar a mi tambien un poco, es hora que me vengan a ofrecer un hombro a mi y que me suban a su auto, así que por favor, tomen la bolsa que cargo aunque sea por unos metros, lugo la vuelvo a cargar, sean mis amigos, yo soy amigo de todos, pero solo veo 2 personas que me ayudan y ya caragamos tanto entre sus cosas y mis cosas que les juro por lo que mas quieran que no podemos mas, el agua nos está tapando mucho. Quiero darle las Gracias a Ezequiel, que es el que mas carga con mi bolsa. Gracias.


PD: A vos que estas leyendo y te tiro mi bolsa, por favor atrapala, adentro tengo cosas muy frágiles. Ante cualquier duda pregunten como cargarla a Eze, el tiene experiencia en salvarme las papas.

lunes, 11 de enero de 2010

Romance de aquel hijo

Me sente a la pc con ganas de dejarles lo que me está pasando, y no pude escribir una palabra porque no se como describirlo, es todo tan hermoso y tan triste a la vez que da miedo, comoo estaba escuchando musica, salio justo este tema que me gusta mucho, y yo creo que tal vez algún día a cualquiera le podria llegar a pasar. Quiero decirles tambien a todas las personas que me leen en el facebook y me dijeron que les gustaría escribir lo que suelo escribir, que ojalá nunca puedan escribir algo así, porque no sale de un estado de extasis inspirador, sino que lo que mayormente escribo nace solo del dolor, de vivir sufriendo el miedo y el dolor en las ultimas filas humanas, pero señores, aca estoy, en mi puesto, el que tenga oidos que oiga, el que necesite una explicacion no se la merece si aun no entendió.


Hubiera podido ser hermoso como un jacinto con tus ojos y tu boca y tu piel color de trigo, pero con un corazón grande y loco como el mío.
Hubiera podido ir, las tardes de los domingos, de mi mano y de la tuya, con su traje de marino, luciendo un ancla en el brazo y en la gorra un nombre antiguo.
Hubiera salido a ti en lo dulce y en lo vivo, en lo abierto de la risa y en lo claro del instinto, y a mí... tal vez que saliera en lo triste y en lo lírico, y en esta torpe manera de verlo todo distinto.
¡Ay, qué cuarto con juguetes, amor, hubiera tenido!
Tres caballos, dos espadas, un carro verde de pino, un tren con cuatro estaciones, un barco, un pájaro, un nido, y cien soldados de plomo, de plata y oro vestidos. ¿Te acuerdas de aquella tarde, bajo el verde de los pinos, que me dijiste: —¡Qué gloria cuando tengamos un hijo! ?
Y temblaba tu cintura como un palomo cautivo, y nueve lunas de sombra brillaban en tu delirio. Yo te escuchaba, distante, entre mis versos perdido, pero sentí por la espalda correr un escalofrío...
Y repetí como un eco: «¡Cuando tengamos un hijo!...» Tú, entre sueños, ya cantabas nanas de sierra y tomillo, e ibas lavando pañales por las orillas de un río.
Yo, arquitecto de ilusiones levantaba un equilibrio una torre de esperanzas con un balcón de suspiros.
¡Ay, qué gloria, amor, qué gloria cuando tengamos un hijo! En tu cómoda de cedro nuestro ajuar se quedó frío, entre azucena y manzana, entre romero y membrillo.
¡Qué pálidos los encajes, qué sin gracia los vestidos, qué sin olor los pañuelos y qué sin sangre el cariño! Tu velo blanco de novia,
por tu olvido y por mi olvido.
Tú te has casado con otro, yo con otra hice lo mismo; juramentos y palabras están secos y marchitos en un antiguo almanaque sin sábados ni domingos.
Ahora bajas al paseo, rodeada de tus hijos, dando el brazo a... la levita que se pone tu marido. Nos saludamos de lejos, como dos desconocidos; tu marido sube y baja la chistera; yo me inclino.
Pero yo no me doy cuenta de que hemos envejecido, porque te sigo queriendo igual o más que al principio. Y te veo como entonces, con tu cintura de lirio, y aquella voz que decía:
«¡Cuando tengamos un hijo!...»
Y en esas tardes de lluvia, cuando mueves los bolillos, y yo paso por tu calle con mi pena y con mi libro dices, temblando, entre dientes, arropada en los visillos: «¡Ay, si yo con ese hombre hubiera tenido un hijo!...»