lunes, 11 de enero de 2010
Romance de aquel hijo
Hubiera podido ser hermoso como un jacinto con tus ojos y tu boca y tu piel color de trigo, pero con un corazón grande y loco como el mío.
Hubiera podido ir, las tardes de los domingos, de mi mano y de la tuya, con su traje de marino, luciendo un ancla en el brazo y en la gorra un nombre antiguo.
Hubiera salido a ti en lo dulce y en lo vivo, en lo abierto de la risa y en lo claro del instinto, y a mí... tal vez que saliera en lo triste y en lo lírico, y en esta torpe manera de verlo todo distinto.
¡Ay, qué cuarto con juguetes, amor, hubiera tenido!
Tres caballos, dos espadas, un carro verde de pino, un tren con cuatro estaciones, un barco, un pájaro, un nido, y cien soldados de plomo, de plata y oro vestidos. ¿Te acuerdas de aquella tarde, bajo el verde de los pinos, que me dijiste: —¡Qué gloria cuando tengamos un hijo! ?
Y temblaba tu cintura como un palomo cautivo, y nueve lunas de sombra brillaban en tu delirio. Yo te escuchaba, distante, entre mis versos perdido, pero sentí por la espalda correr un escalofrío...
Y repetí como un eco: «¡Cuando tengamos un hijo!...» Tú, entre sueños, ya cantabas nanas de sierra y tomillo, e ibas lavando pañales por las orillas de un río.
Yo, arquitecto de ilusiones levantaba un equilibrio una torre de esperanzas con un balcón de suspiros.
¡Ay, qué gloria, amor, qué gloria cuando tengamos un hijo! En tu cómoda de cedro nuestro ajuar se quedó frío, entre azucena y manzana, entre romero y membrillo.
¡Qué pálidos los encajes, qué sin gracia los vestidos, qué sin olor los pañuelos y qué sin sangre el cariño! Tu velo blanco de novia,
por tu olvido y por mi olvido.
Tú te has casado con otro, yo con otra hice lo mismo; juramentos y palabras están secos y marchitos en un antiguo almanaque sin sábados ni domingos.
Ahora bajas al paseo, rodeada de tus hijos, dando el brazo a... la levita que se pone tu marido. Nos saludamos de lejos, como dos desconocidos; tu marido sube y baja la chistera; yo me inclino.
Pero yo no me doy cuenta de que hemos envejecido, porque te sigo queriendo igual o más que al principio. Y te veo como entonces, con tu cintura de lirio, y aquella voz que decía:
«¡Cuando tengamos un hijo!...»
Y en esas tardes de lluvia, cuando mueves los bolillos, y yo paso por tu calle con mi pena y con mi libro dices, temblando, entre dientes, arropada en los visillos: «¡Ay, si yo con ese hombre hubiera tenido un hijo!...»
jueves, 7 de enero de 2010
Cuidate

Te dejo con tu vida,
tu trabajo, tu gente,
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
Te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
Mario Benedetti
martes, 5 de enero de 2010
Hombre Busca
domingo, 3 de enero de 2010
La Piedra Angular

lunes, 28 de diciembre de 2009
Luz

jueves, 24 de diciembre de 2009
Un cuento para Papá Noel II

miércoles, 23 de diciembre de 2009
La lluvia nunca vuelve hacia arriba

Una canción de Pedro Guerra, que llego en un momento de mi vida, tan tan... bueno, tan así.
La LLuvia nunca vuelve hacia arriba
Aunque el mar vuelve nunca es el mismo mar
la tierra nos devuelve otro sol cuando gira
y todo tiende a huir y vuelve a empezar
y cambia de impresión cada vez que respira
y nadie sabe si esta vez es la vez
y todo lo que un día ocurrió se termina
y casi siempre todos quieren correr
pero hay que estar atento porque el mar se vacía
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
y si estuviste ahora luego no estás
y nunca más té vi y no fui nada en tu vida
y si no dudas todo puede pasar
y si no pasa siempre sana la herida
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
no lo pienses mucho más
no pienses mucho más
saltar
no pienses tanto lo que debes hacer
el tiempo corre y luego es ave perdida
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
hay una luz tras los que vienen y van
y hay una sombra en los que buscan guarida
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
la lluvia nunca vuelve hacia arriba
Pedro Guerra.
lunes, 21 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
Cuando tenga 40


Yo tan sólo veinte años tenía
(1930)
Letra: Enrique Cadícamo
Música: Julio César Sanders
En un viejo balcón parecía
Una flor de la vieja barriada
Yo tan sólo veinte años tenía
Y al mirarla en los ojos soñaba
Esos ojos de tanto mirarlos
Poco a poco me hicieron poeta
Yo le hablaba de amor y al rimarlos
Resolví la más dulce cuarteta
Oh, los noches del barrio dormido
Con su luna de plata que hacía
Más romántico el beso rendido
Más feliz al saber que era mía!
Eran buenas sus manos de lirios
Su cabello de sol parecía
Y esos ojos dos dulces martirios
Yo tan sólo veinte años tenía
Ya en el viejo balcón no se asoma
A escuchar mis suspiros del alma
Ya mi sueño florido no aroma
Ya he perdido con ella, la calma
Nunca más he de verla!... ¡Quién sabe
No sea un bien para mis desengaños!
No ha de ser lo muchacha de entonces
Hoy tampoco yo tengo veinte años!
miércoles, 16 de diciembre de 2009
lunes, 14 de diciembre de 2009
La evolución del Tango

lunes, 7 de diciembre de 2009
Persistencia, un trabajo de hormiga
sábado, 5 de diciembre de 2009
Ventanas en el horizonte
jueves, 3 de diciembre de 2009
Las jodas de los juevez
Siempre trato de cada jueves salir a tomar algo y nada mejor que hacerlo en grata compañia, Ale y una bolsa de maní, sisi, maní, somos como elefantes que comemos toneladas de dicha... este fruto, chauchita, o no se que será. En fin hoy es jueves quizá la encuentre en el bar.
Las Jodas de los viernes
Reparto: Leonardo Lobos y la participación estelar de Mario y Gastón
noche de radio y si nos queres escuchar aca te dejo el link http://www.radiomariajuana.com entran y le dan clik donde dice vivo o algo por el estilo.
Las jodas de las noches algunas:
Reparto: Leonardo Lobos y la actuación especial de la Amix
Nos reunimos a tomar mates o no segun si mi Amix recuerda de calentar agua se toma, a veces llego y está escribiendo, entonces no se toma nada y se habla mucho, me gusta mucho charlar con ella, es un conjunto de esos sueños donde todo puede pasar, bueno así son mis charlas con ella, muy Alejandro Dolina.